2. La condesa sangrienta obsesionada por la juventud (650 asesinatos)

La condesa Isabel Báthory de Ecsed o la condesa sangrienta de Hungría, perteneciente a una de las familias más poderosas de su país. Nació en 1560 y su familia era de las más adineradas de transilvania. Cuenta la leyenda que Gabriella castigaba a sus sirvientas como creía que merecían, las abofeteaba y más. Un día ella se burló de una anciana por vieja y desde ahí comenzó su obsesión por la belleza.
Una vez, cuando abofeteó a una de ellas y la sangre cayó en la piel de la condesa, sintió que las arrugas desaparecían. Consultó con brujas y alquimistas quienes le confirmaron que la sangre prolongaba la juventud. Con la ayuda de su mayordomo y una sirvienta, cortaron el cuello de una de las jóvenes y llenaron el baño con su sangre, allí la condesa tomó su primer baño de sangre.
Entre 1604 y 1610 sus sirvientes se dedicaron a llevarle jovencitas de entre 9 y 26 años para sus rituales sangrientos. Existen documentos que demuestran la relación entre la familia Bathory y Vlad Draculea. Los antepasados de drácula estaban relacionados con el clan Bathory.