1. ¡Váyanse al diablo!
En X-Men: First Class nos topamos con unos jóvenes Charles Xavier y Erik Lehnsherr formando lo que luego sería el escuadrón más famoso del mundo de los cómics. Como parte de esta tarea, comienzan a visitar mutantes para invitarlos a ser parte de su iniciativa, y llegan a un bar donde se consiguen con nada mas y nada menos que con nuestro mutante favorito, quien a la manera tan “delicada” que lo caracteriza, los invita “gentilmente” a retirarse del recinto sin siquiera dejarlos explicar lo que los traía al sitio.
Definitivamente Vaughan logró un efecto tremendo aunque haya sido un cameo corto, llegando incluso a ser la escena favorita de toda la saga para Jackman, según comentó a un reportero de Digital Spy.