6. Actúa como niño

Esto no quiere decir que debas hacer rabietas o tener comida en tu cabello cuando salgas a un restaurante. Trata de aprender de la misma forma que lo hacen los niños. La idea de que los chicos son mejores aprendiendo alguna cosa que los adultos está comprobada. Una nueva investigación no ha comprobado que haya un vínculo directo entre la edad y la capacidad de aprender.
La clave para aprender tan rápido como un niño puede ser simplemente asumir ciertas actitudes infantiles: por ejemplo, falta de autoconciencia, un deseo de jugar con el lenguaje y la voluntad de cometer errores. Aprendemos cometiendo errores. Como niños, se espera que cometamos errores, pero a medida que crecemos los errores se convierten en tabú.
El pensamiento de adulto es más propenso a decir: “No puedo”, en lugar de “Todavía lo puedo intentar”. Cuando se trata de aprender un idioma, admitir que no se sabe todo (y estar bien con eso) es la clave del crecimiento y la libertad.
¡Deja ir tus prejuicios de adultos!