21. Compite con gracia, con estilo
Solo los tontos tratan a sus competidores de forma agresiva. Si tratas a tu competencia como enemigos, serás visto como un enemigo y dentro de poco tiempo estarás rodeado. En su lugar, haz una competencia profesional, con gracia, honrando a tu competidor y recordando que la próxima vez, la marea puede girar de otra manera.

22. Toma a tu competencia muy en serio
Ningún competidor es gigante a no ser que tú lo conviertas en eso desde tu perspectiva. Trata a tus competidores con respeto, trata a tú negocio con respeto. Todos tienen las mismas posibilidades de alcanzar el éxito cuando la competencia inicia. Al que miras por encima del hombro puede superarte en cualquier momento.
La competencia es como una partida de ajedrez. Si perdió una vez, se puede jugar una partida más. No es necesario pelear.