10. No hagas el ‘muro de las lamentaciones’ y quejas infinitas

Son los que se van al otro extremo. Los que ‘nadie los quiere’, o prefieren estar solo porque no hay nadie apto para él, o el que busca desesperadamente la aprobación y el cariño. Es cierto que todos hemos tenido malas experiencias que nos llevan a pensar en por qué seguimos queriendo compartir nuestra vida en un hombre o mujer. Pero eso no es motivo para convertir nuestro perfil de una red social en un campo de batalla para atacar a todo hombre o mujer. Los extremos no son sanos.
Y si te quejas a diario por que fulano hizo esto, y solo te indignas en redes sociales, vas a aburrir a más de uno. La gente te creerá más cuando vean que haces algo más productivo fuera de publicar estados de descontento. ¡Sal a cambiar el mundo!